Los 8 errores más comunes al diseñar un plan estratégico

La dirección estratégica que debe tomar una empresa siempre ha sido un quebradero de cabeza para muchos de los directores generales, los cuales a la hora de formalizar un plan estratégico deben encontrar un equilibrio entre una comprensión al detalle de la compañía, pero también del contexto general en el cual se encuentra su empresa. 

En este artículo abordaremos algunos de los fallos más típicos que, a lo largo de nuestra experiencia, hemos identificado que se dan a la hora de realizar un plan estratégico e intentaremos aconsejar sobre cómo evitarlos.

Estrategia elaborada muy a largo plazo

Para que una estrategia empresarial tenga éxito es importante actualizarla frecuentemente para evitar que se vuelva obsoleta y para que pueda actuar como un revulsivo para los empleados, estableciendo nuevos objetivos. Esto no quiere decir que la empresa deba renunciar a planificar a largo plazo, de hecho sigue siendo algo positivo, siempre y cuando se combine con pequeñas actualizaciones que tengan en cuenta cambios en el mercado. 

  • Nuestra recomendación es planificar no más allá de 4 años, siempre y cuando se lleven a cabo actualizaciones anuales. Si dicha revisión no se hace, recomendamos no planificar más allá de los 3 años.

Falta de aceptación

Es muy común que los directores generales crean firmemente en su estrategia, y que para ellos esta sea muy clara. Sin embargo, deben saber comunicar de manera acertada a sus empleados para propiciar que estos puedan aceptarla con motivación y optimismo bajo la convicción de que es una estrategia ganadora. De lo contrario, tendrá muy poco recorrido. Una forma muy efectiva de generar aceptación es involucrar a los empleados en el proceso de ideación para que sientan que la estrategia es también suya.

  • Nuestra recomendación es realizar sesiones de cocreación de la estrategia con un abanico de empleados representativos de toda la compañía para que se identifiquen con el futuro de la empresa. 

Definir demasiados objetivos

Muchos de los directores generales ven la definición de una estrategia empresarial como la oportunidad de escribir una carta a los Reyes Magos, creando una larga lista de objetivos, siendo algunos de ellos realistas y otros totalmente inalcanzables. Para evitar esto, se deben identificar las prioridades principales de la empresa y definir objetivos que vayan en esa dirección y que sean alcanzables y mensurables. 

  • Nuestra recomendación es que la empresa establezca 3-4 grandes líneas estratégicas y que cada una de ellas esté compuesta por un máximo de 3-5 objetivos estratégicos. Dichos objetivos pueden subdividirse en objetivos tácticos. 

Ignorar el entorno de la empresa

Algunas empresas cometen el error de centrarse en exceso en ellas mismas y pierden la noción de su entorno, ignorando tendencias de mercado y las acciones de sus competidores. Este error es grave y debe evitarse mediante la realización de análisis y “benchmarking” que permitan a la empresa tener un conocimiento actualizado de las tendencias y segmentos del mercado, las diferentes necesidades y demandas que tiene este, además de identificar nuevas fuentes atractivas de ingresos. 

  • Nuestra recomendación es que se haga una revisión anual exhaustiva de las fuerzas de mercado y que se incorpore en la parte inicial del plan estratégico revisado. Además, la información recopilada en este análisis debería emplearse para generar escenarios distintos sobre cómo puede la empresa capear las distintas fuerzas. 

No “personalizar” para departamentos

Para que un plan estratégico tenga éxito, es importante que no solamente tenga en cuenta la estrategia global de la empresa, sino también que se establezcan objetivos concretos y una hoja de ruta para cada departamento, además de un plan de inversión que tenga en cuenta las realidades de cada área. 

  • Nuestra recomendación es que se invierta el tiempo necesario para diseñar y cocrear estrategias departamentales a la par que se diseña el plan estratégico global.

No involucrar a socios externos

Involucrar a proveedores, clientes y otros socios externos en el proceso de definición de un plan estratégico tiene una gran importancia, ya que permitirá aumentar su compromiso y captar información necesaria para la definición de la estrategia empresarial desde un punto de vista opuesto que posibilitará un flujo de ideas y propuestas heterogéneas que no habrían surgido sin la colaboración de actores externos.

  • Nuestra recomendación es que se realicen sesiones de trabajo grupales con clientes y proveedores clave para que se pueda tener una visión singular que complemente la visión estratégica de la empresa. No es un ejercicio que muchas empresas lleven a cabo, pero puede ofrecer una gran ventaja competitiva.

Falta de metodología

Para tener un plan estratégico sólido, es especialmente importante seguir una metodología y que haya un orden estructurado a la hora de elaborarlo. Cada uno de los puntos que se trabajen en el documento deben tener un propósito claro y una razón por la cual aparecen.

  • Nuestra recomendación es que se adopte un índice en base a planes estratégicos de empresas exitosas de características similares y se apliquen mejores prácticas a la hora de elaborar el vuestro.

Obviar apartados por falta de información

Otro de los errores típicos a la hora de definir un plan estratégico es obviar apartados por falta de información. Muchas empresas no hacen los deberes a la hora de obtener las respuestas necesarias para la elaboración del documento. Animamos a las compañías a formar hipótesis, crear escenarios o investigar qué han hecho otras empresas del sector para solucionar esa falta de información, antes de dejar un apartado en blanco.

  • Nuestra recomendación es que se dediquen los recursos y el tiempo necesarios para obtener respuesta a los puntos más complejos del documento. Saltarse apartados o simplificarlos suele tener consecuencias devastadoras a largo plazo.

Conclusión

Estos son solo algunos de los errores más comunes a la hora de plantear un plan estratégico corporativo, y como hemos podido ver muchos son fáciles de cometer, pero a la vez también son fáciles de evitar.

Desde Enzyme recomendamos que se guarde esta guía de errores en mente para poder minimizarlos cada vez que llevéis a cabo la planificación de estrategia corporativa de vuestra empresa; y si deseas que seamos tu aliado para crear el plan estratégico de tu compañía, contáctanos haciendo clic aquí. 

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